• IBERLAW

Arrendamientos urbanos: Razones por las que se puede desalojar a un inquilino


Los desalojos de inmuebles suelen ser el último eslabón de un pacto entre ambas partes, en el cual ya el diálogo y las prórrogas llegaron a su fin sin satisfacción alguna.


La mayoría de las ocasiones, en que existe un contrato de arrendamiento sobre una propiedad, se pactan previamente con conocimiento de las partes los derechos y obligaciones de cada uno. Igualmente, se acuerdan las cláusulas que estipulan las sanciones en caso de cualquier incumplimiento.


Es fundamental que cada una de las partes tenga conocimiento específico de las diferentes situaciones que pueden ocurrir si alguna de ellas llega a incumplir el acuerdo. Deben estar conscientes que el desacato traerá consigo las penalizaciones respectivas o la rescisión del contrato. Otro punto que debe quedar claro son los procedimientos que se deben cumplir para ejecutar determinadas acciones, incluyendo el desalojo.


Son múltiples las razones por las cuales se pueden aplicar las cláusulas de finalización del contrato y proceder a desalojar a un inquilino en España. Sin embargo, ningún propietario puede tomar la decisión de dar por terminado un contrato de arrendamiento a menos que lo haga alegando los causales establecidos en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y tomando en consideración la ley del año 2013 sobre Medidas de Flexibilización y Fomento del Mercado de Alquiler de Viviendas.


A continuación se mencionan las principales causas de la extinción de los contratos de arrendamiento de viviendas en España, que se producen por lo establecido en el artículo 27 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y para el caso de locales comerciales se le suma el artículo 35 de la misma normativa y algunas disposiciones del derecho común:


Viviendas y locales comerciales

  • Expiración del plazo de duración del contrato establecido.

  • Incumplimiento del canon de arrendamiento en los plazos estipulados o de cualquier otra cantidad adicional establecida de común acuerdo en el contrato.

  • No pagar la fianza bajo las condiciones acordadas.

  • Subarrendar la propiedad no estando estipulado en el contrato.

  • Subarrendar estando establecido en el contrato, pero lo que se cobra es superior al canon de arrendamiento del inmueble.

  • Daños causados por el inquilino (con intención) a la propiedad y que no se haga responsable.

  • Modificaciones en la estructura del inmueble realizadas por el inquilino, no autorizadas por escrito por el propietario.

  • Generación por parte del inquilino de actividades ilícitas, molestas, nocivas, insalubres, peligrosas desde la propiedad que afecten al entorno.

  • Si el uso real de la propiedad no cumple con el objetivo establecido en el contrato.

  • La tenencia de animales estableciendo el contrato esta prohibición.

Adicionales para Viviendas

  • La falta de un contrato u otro documento de acuerdo del arrendamiento que autorice al inquilino a habitar la vivienda, el propietario pudiera desalojar con causa de desahucio por precario.

  • Si el propietario requiere la propiedad para uso propio o familiares cercanos como domicilio permanente, podrá una vez pasado el primer año de arrendamiento dar por finalizado el contrato y proceder al desalojo, pero una vez que haya notificado al inquilino con dos meses de antelación.



© 2018 para Iberlaw Abogados.