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Cuidado! Cláusulas abusivas pueden afectar a los inquilinos.


De manera frecuente se escucha el término cláusulas abusivas o leoninas, que no es más que aquellas disposiciones de los contratos que son impuestas unilateralmente por una de las partes, atendiendo sólo a sus intereses sin importar los daños y perjuicios generados sobre la contraparte. Este tipo de cláusulas traen consigo importantes desequilibrios en los principios básicos del derecho y elementos de buena fe que siempre deberían estar presentes en todas relaciones legales.


Adicionalmente, las pueden llamar cláusulas en letra pequeña y se valen del desconocimiento de una de las partes para colocarlas. Se pueden encontrar en cualquier tipo de contrato desde aquellos de servicio y/o productos hasta de hipotecas o alquileres.


Es aconsejable que siempre que, se selle una relación de arrendamiento lo mejor es colocar todo el proceso en manos de asesores legales quienes pueden velar que se cumpla con la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y pueden blindar el proceso ante la aplicación de cualquiera de estas disposiciones injustas hechas por desconocimiento o mala intención de quien las aplica.


Los Jueces o abogados son los que analizan y determinan si cláusulas en un contrato de arrendamiento son abusivas y si restringen los derechos de cualquiera de las partes, por lo que pudieran en ese caso declararlas nulas, pero no implica muchas veces la cancelación del resto del contrato.


Los inquilinos normalmente son la parte jurídica más desprotegida y los que son sometidos generalmente a este tipo de cláusulas ilegales. Es por esto que la redacción y seguimiento de estas relaciones contractuales deberían estar supervisadas y dirigidas por los asesores legales, evitando pérdidas de tiempo y malas experiencias.

Los inquilinos no deben aceptar cláusulas en sus contratos que:


  • Eliminen la posibilidad de comprar el inmueble con derecho preferente en el tiempo.

  • Exijan pagos anticipados del canon de arrendamiento.

  • Exhorten a la revisión del monto del canon de arrendamiento antes de un año.

  • Lo hagan responsable financieramente de todos los gastos para mantener en buenas condiciones el inmueble.

  • Impongan la devolución de las fianzas injustificadamente o su modificación antes de los 3 años de duración del contrato.

  • Otorguen permiso al arrendador de entrar y hacer uso de la propiedad arrendada sin permiso del arrendatario o alguna orden de un juez, pues sino sería considerado como una violación del domicilio.

  • Impidan la aplicación de las prórrogas legales cuando la duración del contrato es inferior a 3 años.

  • Impongan un tiempo de ocupación del inmueble superior a los 6 primeros meses y apliquen penalizaciones si no permanece 1 año.

  • Apliquen un supuesto alquiler por temporada con duración de 11 meses, sin justificación de temporalidad, pues sería vivienda habitual y corresponden 3 años.



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