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Estos son las causas para rescindir un contrato de arrendamiento

Actualizado: 20 de dic de 2018

Son diversos los motivos por los cuales se puede dar por terminado un contrato de arrendamiento antes de que finalice el tiempo pactado. En esta relación bilateral y acuerdo de voluntades, ambas partes deben conocer cuáles son los motivos lícitos en diversas situaciones, a fin de ejecutar la rescisión en los mejores términos.


Cuando se actúa fuera de la ley y sin la ayuda de abogados, el camino se vuelve más tortuoso, lento y costoso para ambas partes. Sin contar, que tanto para el arrendador como para el arrendatario se crea una mancha en el historial de negociaciones en este ramo.


A continuación las principales causas establecidas en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).


Arrendador:

  • La no obtención puntual o impago con base a las condiciones acordadas en el contrato.

  • Incumplimiento del pago de los gastos por servicios públicos o cualquier otro monto acordado inicialmente.

  • Impago de la fianza o su actualización.

  • El uso de la vivienda para actividades no acordadas. Por ejemplo: Si su uso fue acordado para vivienda no se puede cambiar para que funcione una empresa.

  • Desarrollo de actividades peligrosas o ilícitas, molestas, insalubres o nocivas que causen daños a terceros.

  • Ejecución de modificaciones en la estructura o cambios que deterioren la propiedad sin autorización del propietario.

  • Si se requiere recuperar la vivienda para que el propietario haga uso de ella o un familiar cercano (primer grado de consanguinidad o adopción). Para esto se debe haber cumplido un año y notificar al inquilino con tiempo (al menos 2 meses de anticipación).

  • La tenencia de animales no acordada inicialmente.

  • Muerte del arrendatario si queda expresamente establecido en el acuerdo inicial.

  • No solamente el arrendador puede tener motivos para interrumpir el contrato de arrendamiento, sino también el arrendador puede tener sus razones para acabar con este acuerdo.


Arrendatario:

  • Falta de las condiciones mínimas de habitabilidad acordadas y reparaciones de mantenimiento necesarias para garantizar la permanencia en el inmueble.

  • Si el propietario entra a la propiedad sin autorización del inquilino una vez arrendada.

  • Si el arrendador genera situaciones amenazantes o desagradables.

  • Si por razones personales debe cambiar de dirección sólo puede resolver el contrato si ya han pasado 6 meses, siempre que comunique las razones con 30 días al menos de antelación, con el conocimiento que se le deducirá como penalización una parte proporcional de lo que resta de fianza.

  • Muerte del arrendador si está expresamente establecido en el acuerdo inicial.


En todos estos casos lo más recomendable es recurrir a abogados con amplia experiencia en estos temas, sobre todo en los casos de desahucios por impagos pues son de mucho cuidado dado que es común que lleguen a momentos de demandas.


En la mayoría de los casos, y más cuando hay impases, las negociaciones se entorpecen y retrasan saliendo así más costosas por no contar con la asesoría legal.


Es por ello, que la intervención de abogados en vital, especialmente en casos inesperados en los cuales el contrato deba acabarse antes de tiempo. Sólo así se garantizará el cumplimiento total de las cláusulas de penalización o recisión prematura.


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